Imagen

Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Hay días que las circunstancias te obligan a ser mala por narices.
Todos hemos tenido relaciones míticas. Relaciones que han marcado tu vida sentimental, generalmente para mal, y que han hecho que todas las que has tenido a partir de esa fecha se tambaleen.
Yo, con todo lo normal que soy, no iba a ser menos.
Yo una vez tuve un novio.
Y ese novio un día se murió. Bueno, lo maté. Bueno, se mató él solito. (Siempre metafóricamente hablando, claro).
Pero es que “con todo lo que me quería” tuvo la deferencia de dejarme por teléfono. Que ya lo sé, que no es para tanto, que esas cosas pasan, que podría haber sido peor, eso está claro. Podría haberme dejado por fea, por gorda, o por rubia, pero oye, me dejó por teléfono. A Carrie Bradshaw con todo lo que ella era y lo bonitos que eran sus zapatos, una vez, la dejaron por post-it y eso, quieras que no te traumatiza.
Cuando te pasan esas cosas te sientes furiosa. Primero te culpabilizas, empiezas a intentar encontrarle sentido a tu vida, a tu relación, al motivo por el que te han dejado pero no lo encuentras y te torturas.
Poco a poco te va saliendo la vena de bruja y entonces empiezas a querer que le pasen cosas; que le dejen, que le salga barriga, que se quede calvo, que se convierta en el doctor Spock, todo para sentirte mejor.
Pasa el tiempo y te olvidas, la ira y la furia se convierten en desidia y sólo te acuerdas de eso cuando algo o alguien te lo recuerda, pero un buen día, el azar, las casualidades y las redes sociales te plantan una foto en toda la cara y de repente se dibuja una sonrisa.
Te das cuenta de que el tiempo pone las cosas en su sitio y que ese tío tan guapo con el que salías, se ha transformado, que sólo te sacaba un año pero que ahora parece que al que ves sea un amigo de tu padre. Y la sonrisa crece. Y lo que antes era un leve signo de felicidad, se va convirtiendo en una carcajada. Y no puedes evitar pensar ¡menos mal! Al tiempo que esbozas una sonrisa aún más grande y suena en tu cabeza “qué guapa soy, qué tipo tengo”.
¿mala? Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s