Año 2015: 365 oportunidades

Se acaba el año y como viene siendo habitual, llega el momento de hacer balance. Yo suelo hacer balance de mi vida al menos tres veces al año. Una, en el mes de septiembre, por esa “deformación” de mi época de estudiante, donde cada septiembre empezaba un curso nuevo, una vida nueva, una agenda en blanco que llenar de cosas nuevas. Otra en mi cumpleaños, porque ahí es donde está el verdadero inicio de todo año tras año y otra, como todo el mundo, cuando acaba un año y está a punto de empezar otro.
Cuando echo la vista atrás para ver hasta dónde me han llevado estos 34 años, me doy cuenta de muchas cosas, unas que me gustan más y otras que no me gustan tanto y que me gustaría poco a poco ir cambiando.
El 2014 no se ha portado mal, no ha sido un gran año si lo valoro con hitos significativos pero, si me voy al archivo de mi disco duro o a las fotos de los momentos felices, ha sido un año magnífico.
He aprendido a saltar y girar en patines, incluso sobre hielo; he viajado y descubierto nuevas ciudades y nuevos países, he cumplido propósitos que tenía atrasados, he desayunado frente al mar, he cenado mientras oía Nessun Dorma y me he dejado ligar por un famoso, he ido a conciertos y festivales que quedarán en mi retina para siempre, he escalado en un búlder, he disfrutado de dos días de belleza sólo para mí, he descubierto que la tarta de zanahoria es una de mis favoritas, he roto todos los consejos médicos que debes cumplir cuando viajas a otro país y no me ha pasado nada; he disfrutado de fiestas, pin up parties, moros, festivales, fallas, hogueras, noches de san Juan, he regalado flores y las he recibido como regalo, he probado el sushi y he repetido, he subido en un barco gigante, he ido a tres bodas este año y he disfrutado de nuevos “mini-humanos”. He vivido nuevos embarazos con toda la ilusión que eso conlleva y he recibido grandes amigos en casa. He tenido algunos sustos que por suerte se han quedado en eso y puedo decir feliz que he pasado un año maravilloso.
Ahora empieza el nuevo y quiero pedir alguna cosa, sé que no es una ciencia exacta y que esto de pedirle cosas al nuevo año pues no es más que un deseo, pero oye, que por pedir no quede.
Quiero que el 2015 lo acaben como mínimo los que lo empezaron y que además estemos sanos. Que los bebés que vienen en camino nazcan sanos y felices, que pueda seguir sorprendiéndome para bien en esta vida que nos está tocando vivir, que cada día sea capaz de encontrar algo bueno y distinto que me haga sonreír, que el trabajo que desempeñe me haga muy feliz, que tenga a los míos lo suficientemente cerca como para darles un abrazo o una llamada de teléfono cuando me apetezca y que el año nuevo nos traiga como mínimo 365 oportunidades.

Imagen

¡Por fin es #primavera! #nosotrasquesomostannormales

¡Por fin es #primavera! #nosotrasquesomotannormales

¡Por fin es primavera!
El pasado jueves a las a las 17:57 hora oficial peninsular empezaba esta estación tan esperada por todos. Los días se alargan, tenemos más horas de sol, las temperaturas suben y nuestro cuerpo cambia.

Pero ¿es cierto eso que dicen, es verdad que la primavera la sangre altera?

Como decía, es una época de cambios, tenemos que adaptarnos a un nuevo clima, a más horas de luz, a trastornos en nuestros niveles de prácticamente todo, muchas veces derivados por las alergias; nuestros biorritmos se alteran y en consecuencia, los estados de ánimo. Para algunos, esto se transforma en optimismo, para otros puede convertirse en apatía.

Hay quien esta apatía lo llama “Astenia Primaveral”. La astenia primaveral es un trastorno suave de adaptación al cambio de estación que suele durar sólo unos días. Un estado que se caracteriza por sentirse decaído y fatigado.

Para aliviar los efectos de este bajón puntual, los expertos recomiendan una dieta sana en frutas y verduras, beber mucha agua, practicar algo de deporte, dormir bien, apoyándose inicialmente en un plan organizado de sueño, acostándose siempre a la misma hora y así regular el reloj interno, y si lo crees necesario, tomar algún complejo vitamínico que ayude en el momento inicial a potenciar la actividad.

Pero la primavera es más que todo eso, es la estación del amor, de las flores, de las relaciones. Según diversos estudios encontrados por la red, el 28% de los entrevistados piensan que es la mejor estación para el amor. En esta estación aumenta la testosterona y crece el apetito sexual de todos los seres. Vestirse con menos ropa, ayuda también a que esto se incremente.

Además, la marca Control dijo que un 22.4% de las personas asegura practicar más sexo en esta época. Y, de hecho, aumenta un 15% la venta de condones en primavera.

El 21% de los europeos creen que es el mejor momento para vivir juntos y eso lo constatan las empresas de mudanzas y de búsquedas de alquileres.

El motivo: en primavera, la radiación solar cambia la producción hormonal y se produce un aumento en la melatonina y en la testosterona, hormonas que incrementan el deseo sexual en los seres vivos.

Así que podemos decir que un poco sí nos afectan a todos estos cambios que experimentamos cada año y que estamos felices de asumir uno tras otro.

Si es una época para salir más, hacer más deporte, disfrutar más de la calle y de nuestra vida con los demás, vamos a desempolvar esas sonrisas y vayámonos a disfrutar de ella a la calle.

Imagen

Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Hay días que las circunstancias te obligan a ser mala por narices.
Todos hemos tenido relaciones míticas. Relaciones que han marcado tu vida sentimental, generalmente para mal, y que han hecho que todas las que has tenido a partir de esa fecha se tambaleen.
Yo, con todo lo normal que soy, no iba a ser menos.
Yo una vez tuve un novio.
Y ese novio un día se murió. Bueno, lo maté. Bueno, se mató él solito. (Siempre metafóricamente hablando, claro).
Pero es que “con todo lo que me quería” tuvo la deferencia de dejarme por teléfono. Que ya lo sé, que no es para tanto, que esas cosas pasan, que podría haber sido peor, eso está claro. Podría haberme dejado por fea, por gorda, o por rubia, pero oye, me dejó por teléfono. A Carrie Bradshaw con todo lo que ella era y lo bonitos que eran sus zapatos, una vez, la dejaron por post-it y eso, quieras que no te traumatiza.
Cuando te pasan esas cosas te sientes furiosa. Primero te culpabilizas, empiezas a intentar encontrarle sentido a tu vida, a tu relación, al motivo por el que te han dejado pero no lo encuentras y te torturas.
Poco a poco te va saliendo la vena de bruja y entonces empiezas a querer que le pasen cosas; que le dejen, que le salga barriga, que se quede calvo, que se convierta en el doctor Spock, todo para sentirte mejor.
Pasa el tiempo y te olvidas, la ira y la furia se convierten en desidia y sólo te acuerdas de eso cuando algo o alguien te lo recuerda, pero un buen día, el azar, las casualidades y las redes sociales te plantan una foto en toda la cara y de repente se dibuja una sonrisa.
Te das cuenta de que el tiempo pone las cosas en su sitio y que ese tío tan guapo con el que salías, se ha transformado, que sólo te sacaba un año pero que ahora parece que al que ves sea un amigo de tu padre. Y la sonrisa crece. Y lo que antes era un leve signo de felicidad, se va convirtiendo en una carcajada. Y no puedes evitar pensar ¡menos mal! Al tiempo que esbozas una sonrisa aún más grande y suena en tu cabeza “qué guapa soy, qué tipo tengo”.
¿mala? Yo no soy mala, es que me han dibujado así.

Imagen

#FELIZ2014

#FELIZ2014

Llega el fin de año y es inevitable hacer balance de lo que nos ha dejado el año que está a punto de acabarse.

Realmente no le puedo pedir más al 2013, ha sido un gran año, uno de esos que no se van a olvidar con facilidad.
Ha sido un año de buenas noticias, de trabajos, de reencuentros, de risas, de amigos, de grandes viajes, de experiencias, de buena salud, de bebés, de bodas…
Obviamente hay cosas que podrían ir mejor, pero siempre es así, siempre hay cosas que se pueden mejorar y para eso van pasando los años, para que podamos ir corrigiendo esas cositas que no nos han salido del todo bien.

 

A este año que entra tengo algunas cosillas que pedirle.
Quiero que los que quiero estén más cerca, que cada vez haya más gente a la que querer y que ese amor sea recíproco. Quiero trabajos que saquen sonrisas y que ese sea mi uniforme a diario. Quiero que se respeten las tradiciones y que se vayan incluyendo nuevas en mi vida. Quiero más salud, para mí y los míos, que las visitas a hospitales solo sean porque han nacido nuevos miembros en la familia. Quiero más bodas importantes, quiero más paellas, más reuniones con amigos, más días de reinonas, más lágrimas de risa, más vermuts, más gente para ir de “mercao”, más arrugas que reflejen carcajadas, más viajes, más experiencias, más aventuras, quiero apuntarme al gimnasio e ir, quiero saltar en patines, hacer paddle surf, salir más con mis “Amigas”, más rutas de senderismo, más canas de sabiduría, más vino.
Quiero seguir sorprendiéndome, quiero conocer nuevos lugares, más horas de teatro y musicales, más conciertos, más noches de verano, más acción. Quiero dormir bajo las estrellas, bañarme en un río, dormir sin preocupaciones, desayunar en el bar. Quiero enamorarme a lo loco y vivir con cabeza y quiero seguir haciendo muchas cosas por primera vez.

 

Feliz año nuevo

Momentos de #Felicidad

Qué cenizas son algunas personas.

Hay gente para la que todo está mal siempre y por mucha vuelta que intentes darle a las cosas, no hay forma de que consigan ver un ápice de luz. Antes los hubiera llamado “gente tóxica” pero ahora prefiero llamarles cenizos.

Se levantan y van por el mundo como zombis, tocando de mal rollo todo lo que les rodea, y da igual si es su cumpleaños, si ha salido el sol después de un día entero de lluvia o si les ha tocado la lotería, es la típica gente que se queja absolutamente por todo.

¡Es tu cumpleaños! – sí pero mira, estoy más vieja.

¡Ha salido el sol! – ya pero hace mucho frío

¡Te ha tocado la lotería! – bueno, pero tú sabes lo que le tengo que pagar a hacienda???

No consiguen verle el punto positivo a nada.

Hoy una señora, cuando le he preguntado qué tal estaba, me ha dicho que fatal, así, directamente. Después se ha parado a contarme que el otro día estuvo en una revisión rutinaria y le perforaron el intestino y si no llega a ser porque el cirujano que estaba de guardia fue bastante rápido reaccionando, no lo hubiera contado. Pues mire señora, entonces está usted fenomenal. Ha estado fastidiada, pero ahora está estupendamente.

A veces es cuestión de ver el mismo problema desde otra perspectiva o incluso de pensar que podría ser mucho peor y alegrarte de lo que tienes.

Yo me alegro mucho cada día por muchas cosas. Me alegro de estar viva, de tener salud, de que mi familia esté bien y sana, de tener trabajo, de poder permitirme algún capricho de vez en cuando, de poder elegir lo que quiero comer cada día, de poder estar cerca de los que quiero (aunque tenga a alguno temporalmente desplazado), de recibir un e-mail de ese “uno” contando batallitas, de que mis princesas me digan que me quieren infinito, de llevarlas a hacer cosas nuevas de vez en cuando, de poder celebrar todas las cosas.

Me alegro cuando alguien con quien hace mucho tiempo que no hablo me llama, cuando me doy cuenta de que el tiempo a veces no es tan malo y te vuelve a poner donde lo dejaste con esa persona. Me alegro de otras hayan desaparecido de mi vida, porque han dejado hueco a quienes la llenan mucho más, me alegro cuando recibo una carta en papel y no es del banco, cuando mi madre me prepara para comer huevos fritos con patatas.

Me gustan los cumpleaños y me encanta poder buscar cualquier excusa para hacer cosas que me hacen feliz.

Si no te gusta lo que haces, haz algo nuevo, si no eres feliz con lo que tienes, cámbialo, si hay algo que te está amargando, analiza lo que es y deshazte de ello cuanto antes. Si crees que tienes mala suerte, empieza a pensar que la suerte no existe y cúrrate un destino nuevo.

No dejes que un cenizo te amargue tantos momentos de alegría.

 

Dicen que no se es feliz siempre, que la felicidad viene determinada por momentos, pues nada, hagamos que esos momentos sean los que predominen en nuestras vidas.

 

Feliz fin de semana.